






![]() |   > Citroën C2 VTS |
Citröen ha logrado combinar un coche pequeño, ligero y con un motor con un buen rendimiento para darnos un modelo tremendamente divertido. La versión más deportiva de la gama C2 nos ofrece algo más que diversión al volante. El C2 VTS incorpora componentes de revestimiento exterior del C2 VTR, elementos pintados en la parte baja del paragolpes delantero y en la parte baja de la carrocería, así como un alerón trasero. Además, esta versión es fácilmente reconocible, gracias a sus llantas de 16 pulgadas, inéditas en la gama C2 -más anchas que las del C2 VTR-. Por último, el C2 VTS completa su carácter deportivo con una terminación cromada del escape y el anagrama VTS. Con motivo del lanzamiento del C2 VTS, se incorpora a la gama la tonalidad rojo Aden, el color oficial de Citroën Sport. En el interior, el C2 VTS propone un color negro en los asientos, que por cierto son idénticos a los del C2 VTR, acompañados de elementos translúcidos gris mineral a nivel de la empuñadura de las puertas. También incluye volante revestido de cuero, palanca de cambios con pomo de aluminio, línea en gris mineral alrededor de la protección de la palanca de cambios y pedales de aluminio. Puede que falten elementos diferenciadores respecto al VTR. La calidad de los materiales de su interior es la misma que el resto de la gama, salvo los detalles diferenciadores anteriormente comentados. Todos los plásticos son duros al tacto y tienen un buen tratamiento –todos tiene un aspecto mate-. Lo que si mejoraríamos, son algunos detalles de su acabado. El ajuste de algunas piezas –sobre todo algunas situadas en la zona inferior del salpicadero- no es el esperado en este fabricante. Si tenemos en cuenta sus dimensiones -3,66 m de largo, 1,66 m de ancho, y 1,46 m de alto- nos encontramos un interior bien configurado para cuatro ocupantes, donde sobre todo los delanteros viajen con espacio suficiente. Sobre todo y como suele ser habitual destaca el espacio disponible en las plazas delanteras que son satisfactorias en todas sus dimensiones. El diseño de los asientos traseros es correcto para viajar con comodidad y en los delanteros echamos en falta algo más de ergonomía y sujeción, sobre todo teniendo en cuenta la filosofía de este modelo. El volante es regulable en profundidad y en altura sobre 40 mm y el asiento es regulable en altura sobre 50 mm. Estos reglajes nos permiten obtener una postura correcta al volante con facilidad. Los asientos delanteros se pueden deslizar en sentido longitudinal hasta 230 mm para acceder a las plazas traseras. Su interior es suficientemente práctico como para no poner mayores pegas. Presenta un hueco en el salpicadero, en la consola central o en los paneles de las puertas, así como también en los paneles traseros y en la guantera. Todos son prácticos y accesibles. El manejo los diferentes mandos se encuentran al mismo nivel. Se accede con facilidad y no necesitamos demasiado tiempo para adaptarnos. La instrumentación es peculiar. El velocímetro es digital y es de generosas dimensiones. El cuentarrevoluciones bordea la zona superior del velocímentro de forma fina y alargada. Aunque no tiene un diseño tradicional, toda la instrumentación cuenta con la información deseada y se accede visualmente sin problemas. Un portón trasero, que se abre en dos partes, permite abrir el cristal de forma independiente al portón. La parte superior, de dimensiones más pequeñas, se maneja fácilmente incluso con muy poco espacio. Por ejemplo, cuando se presentan situaciones que habitualmente se encuentran en ciudad, como aparcar la parte trasera cerca de un muro, o cuando se ha de dejar el coche pegado a otro ‘parachoques contra parachoques’. Cuando se abre la parte superior del portón en el C2, al mismo tiempo se aparta la bandeja que cubre el maletero, para dejar un acceso total desde el cristal a la base de carga. El mando de apertura eléctrico también se manipula correctamente con los dedos. El peso de la luneta asegura por sí mismo que no haya que realizar esfuerzos para las operaciones de apertura y cierre. La apertura de la parte inferior del portón permite un mejor acceso al maletero si se introducen objetos pesados o voluminosos. Cuando está abierto, puede soportar cargas pesadas de hasta 100 kg. Cuando se encuentra cerrado, permite aprovechar toda la altura del maletero y aumentar la capacidad de carga si lo comparamos con un portón normal, además de que los objetos del interior quedan mejor dispuestos. También incorpora un pequeño receptáculo plegable de 5 litros de capacidad, ideado para llevar en él pequeños efectos personales o alguna bolsa donde se guarden útiles para el propio coche. Este “mini-maletero” es accesible tanto si la parte inferior del portón está abierta o cerrada. |







